<BGSOUND SRC="http://www.frutosdelcorazon.com/EsDificildecirloSiento.mid" LOOP=INFINITE>
~~DAMA DE COMPAÑÍA~~
Dices llamarte dama de compañía,
día a día atrapada te ves
entre apariencias dulces,
a veces voces te susurran
dulcemente a través del silencio
mientras otras te desgarran los sentimientos
y te hacen sentir cual valor tiene tu vida.

Dama del silencio
me atrevo a llamarte yo
porque arrastras en tus huellas
delirios vendidos a escondidas.
A ti, dama del silencio
hoy eres una bella mujer
mañana quien sabe
que te aguarda tu triste destino.

Dama del silencio.
Al escribir hoy para ti y tus encantos
tal vez sea como río desbordado
si hasta ahora me atrevo a decir
lo que mi corazón tenia callado.

A ti, que vendes amor
la que se esconde de las miradas de la calle
tal vez al temor del que dirán o quizás te averguenza
el servicio que ejerce tu profesión.
a ti, que adornas tu cuerpo con ropas inquietas y seductoras
tu, que ríes y cantas
regalando miradas llenas de seducción,
y al alejarte dejas inquieto en el hombre
ese deseo por quererte comprar.

Dama del silencio.
Tu voz se escucha tierna y frágil cuando entristeces
Más en tu sonrisa jadeante,
escondes los quebrantos que acuestas lleva tu alma
y en tus ojos deambulan procesiones de fracasos...
Cuando arreglas tu pelo y maquillas tus mejillas
lo haces con certeza que hoy conquistaras un buen postor.
Mas en el espejo de tu corazón se asoman las sombras
hirientes que sangran tu desdicha y te roban la calma.

Hoy te esperan sabanas peregrinas
enjuagadas de sedientas lujurias,
aquellas que envuelven sudores olientes de antojos
donde quedan escondidos aquellos miserables despojos.

Dama del silencio
Mujer de innumerables sueños
deja ya tus caminos y recoje la senda que marca tu andar,
es tiempo ya que mires atrás lo que vas dejando,
aun hay dóciles hebras en tu juventud
y febriles destellos en tu semblante
que se proyectan en tu aurora
estas que ansiosas esperan
para que las puedas conquistar.
Llena de valor y coraje tu sensibilidad
y recobra el aliento de mujer
no dejes que nadie pisotee tu dignidad.



Jorge Adalberto Ruiz
Enero  2006